Muerdo el pomo de la miseria deshonrosa,
arrastrando las cadenas que me obligan a andar
entre olivos enraizados que me rebuscan mis entrañas
para reavivar mi sensación de soledad y desdicha:
mantengo el balcon abierto, miro a lo lejos,
esperando la nada, sin aire, abril muere...
termino como empezó el día...solo, sin compañía.
En el cajón se pudren las cartas a amigos muertos,
aquellos que me ensucian y que no quiero volver a verlos.
Son aquellos, a los cuales, tampoco perdonara el tiempo,
esos que ya he olvidado y no se que ha habrá sido de ellos.
Sobrevivo en este patio de ladrillos, enterrado de cuerpo presente
¿Qué hago yo en esta caldera, rodeado por tanta gente?
Seres orgullosos que presumen de no ser nada,
Parientes arrimados y que nunca dan la cara.
Envueltos de un ambiente espeso que no consiguen limpiar.
Con las cañerías rotas, en las paredes humedad,
las aceras llenas de sillones reutilizados,
colchones usados vilmente abandonados,
maceteros colgados que lucen la flor de plástico,
las ventanas empotradas con los ojos juzgadores,
asesinos de lo ajeno, matadores de tormentos,
devoradores de cadenas, víctimas de su sombra
cazadores de mentiras, rastreadores del dolor,
que van regalando mis carnes siempre al peor postor.
Vecinos alineados en praderas de tejados,
empapados a dos aguas y ni siquiera se hablan.
Son cofres de silencio protegidos por el tiempo,
son melodías ultrajadas con las alas cortadas,
son aves de rapiña con la cabeza fría,
que por nada alquilan su pan de cada día.
Son viajeros enraizados de Don Quijote disfrazados.
Son inadaptados a su suerte en espera de la muerte.
Cruda vida que me espera pasando el tiempo mortificado,
crucificado sobre la barra vulgarmente emborrachado.
Cuando acabará esta espiral que se convirtió el vivir
teniendo tantas camas sin saber donde dormir.
Las astillas de mi corazón hipotecado
son las que causan el más profundo daño,
mantienen vivas las llagas ensangrentadas
que brotan sin control por este cuerpo extraño.
La palabra que mi idea pretende
es la expresión de como voy muriendo.
No es la facilidad con la que compro,
Es mi felicidad que no se vende
miércoles, 5 de septiembre de 2007
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